2024 ESPAÑA, DIA 2, JUNIO 23
“Actualizado en mayo de 2026 con nueva información sobre la preparación del viaje.”
De Aguilar de Campoo a Cudillero: GPS traicioneros, un motero de pistas y sidra bien tirada
317 kilómetros y unas seis horas de moto. En teoría. En la práctica, como siempre que salimos los tres juntos, fueron bastantes más — porque los desvíos no planeados son, en realidad, la mejor parte del viaje.
La ruta pasaba por Cantabria, subía hasta Potes, cogía la N621 hacia Riaño y luego el puerto del Pontón hasta llegar a Cudillero. Un plan estupendo sobre el papel.
El GPS y el teleférico de Fuente Dé
Miguel iba delante ese día. Y Miguel, siguiendo al GPS con la fe ciega que uno no debería tener en estos aparatos, nos llevó desde Potes directamente hasta el teleférico de Fuente Dé. El punto más al fondo del valle. El final de la carretera. Literalmente no había más carretera.
La ventaja fue que ahí sí que se acababa, así que no hubo debate sobre si seguir o no. Dimos la vuelta.
No siempre es fácil avisar al que va delante de que nos hemos equivocado — adelantar en una carretera de montaña tiene su protocolo — pero en este caso la naturaleza nos ayudó con un callejón sin salida providencial.


El Valle de Nansa: el desvío que merecía la pena Office
JA, que conoce esos parajes de haberlos recorrido antes, nos metió por el Valle de Nansa. Carretera estrecha, verde intenso, poca gente y mucho silencio. Antes de llegar a Potes por la derecha, el valle te engulle y ya no tienes prisa por salir.
Llegamos hasta la presa de la Cohilla, en el embalse del mismo nombre, y ahí dimos la vuelta. No había más que ver — o sí había, pero el tiempo no daba. Como siempre.
Y claro, así era imposible llegar al hotel a las cinco de la tarde. Pero nadie se quejó.

Andrés y las pistas de la Segunda Guerra Mundial
A la vuelta paramos en un bar a tomar unas Coca-Colas zero y unos cafés. Y ahí estaba Andrés.
Al ver nuestras motos aparcadas fuera, salió a charlar. Tenía una CRF 300 y nos contó que había recorrido las pistas de la Segunda Guerra Mundial entre España, Francia e Italia. Rutas que cruzan por pasos de montaña donde pasaban los evadidos, los contrabandistas y los maquis. Un verdadero placer conocerle.

— ¿Y cómo encontraste esas rutas? — le preguntamos.
— Bueno — reconoció con una sonrisa — las había recorrido extensamente en YouTube antes de ir. Nos reímos los tres. Eso no le quitaba ni un mérito. En los sitios más recónditos te encuentras con la gente más interesante.
Volviendo a la carretera que teníamos que seguir, vi un toro bravo suelto en la carretera. Pasé despacio y, solo después, paré la moto y saque el iPhone para hacerle una foto, aunque fuera en la distancia. No tuve narices de acercarme más … Increíble

El puerto del Pontón y los stickers
El puerto del Pontón fue una de las paradas del día que más me gustó. En la cima había un montón de moteros — como suele pasar en los puertos buenos — y las señales y postes estaban llenos de stickers de clubs, rutas y viajes de todo el mundo.
Las vistas, con su punto de niebla y todo, eran fantásticas. Ahí me propuse conseguir un sticker del blog para ir dejándolo por los puertos que vaya pasando. Tarea pendiente.
Luego pasamos por Riaño y su embalse, que estaba lleno — un contraste notable con los embalses casi secos que habíamos visto en Andalucía el año anterior en Marruecos.


Cantabria y Galicia es tierra de Orquideas. Las vimos por todos los lados y de todos los colores; son preciosas

Cudillero: el pueblo más empinado de Asturias
Llegamos a Cudillero y a la Casona de la Paca con el tiempo justo para darnos una ducha y salir a ver el pueblo antes de cenar.
Cudillero es de esos pueblos que en foto parecen de cuento — y en persona también, pero con el añadido de que las cuestas son de verdad. Para verlo bien hay que estar en forma. Las subidas y bajadas no perdonan, especialmente después de un día largo de moto.
Antes de cenar tomamos unas sidras bien tiradas mientras nos paseábamos por el pueblo. Asturias y la sidra tienen un pacto que no falla.
La cena que no estuvo a la altura
Habíamos reservado en El Pescador, del que nos habían hablado muy bien. Pero desde el principio algo no cuadraba. Cuando preguntamos qué nos recomendaban, la respuesta fue que los chipirones estaban bien y que los demás pescados de la carta estaban todos estupendos. Sin más detalle. Un poco pedante la cosa.
JA, que tiene un instinto que le salva en estas situaciones, vio venir lo que vendría y se pidió una sopa de pescado. Siempre correcta, imposible de falsificar.
Miguel y yo nos pedimos un rape y un rodaballo. Congelados. Sin discusión posible — ese sabor no engaña. Un fiasco para lo que prometía el sitio. No lo recomendamos.


La Casona de la Paca, en cambio, fue todo lo contrario: un B&B precioso, con un cuidado en los detalles que se nota desde que entras. Dormimos como reyes. Si pasáis por Cudillero, no lo dudéis.

y recomendaciones
La Casona de la Paca, Cudillero — B&B precioso, trato excelente y desayuno a la altura. Muy recomendable.
Cudillero — uno de los pueblos más bonitos de Asturias. Llevar calzado cómodo para las cuestas.
Puerto del Pontón — parada obligatoria para moteros. Vistas, niebla y stickers por todas partes.
Valle de Nansa — uno de los valles menos conocidos de Cantabria. Carretera estrecha, paisaje espectacular.
Teleférico de Fuente Dé — al final de la carretera desde Potes. Si llegáis hasta aquí en moto, es que el GPS os ha traicionado.
🏍️ Ruta de los Faros en Moto: Galicia, Asturias y Cantabria

Fotos preciosas!!!
Que pena q no acertaseis con el restaurante el Pescador.
Hemos estado varias veces allí y todo muy bueno
Saludos al Lord!
Tengo que visitar Cudillero ya!
Y bañarme en el embalse de la Requejada!
Las fotos son preciosas!!