La lluvia, los Castillos, y la lluvia
Durante la ultima semana, mirábamos el tiempo todos los dias, en Meteofrance. Iba cambiando de lluvia a sol, excepto el Sábado, el día que nos juntábamos para ver los castillos. Ese día mantuvo la lluvia durante toda la semana. La ruta, que hizo Cuto, tenia un montón de castillos previstos y una duración de 270 kms, que, desafortunadamente, no logramos hacer en su totalidad.
Aquí viendo la ruta en su conjunto antes de salir.

Aprovecho para hacer un inciso sobre un tema que discutimos bastante: ¿Son el bacalao y la merluza el mismo pez? Los españoles decíamos que no, que son distintos, y los italianos que sí que eran el mismo. Pongo aquí dos fotos de los dos peces, para que sea vea que son distintos. Dejo el tema ahi ya que se que es doloroso abrirlo de nuevo.


Dejo aquí una serie de fotos de los castillos que pudimos ver. El plan era sencillo; llegar, hacer una foto desde fuera, e ir a ver el siguiente. El tiempo con su lluvia no daba para más. Es curioso observar, que en algunos castillos, habían plantado arboles y puesto carteles para que no se pudieran hacer fotos desde fuera, y en este caso, hicimos la foto al cartel (i.e., Chenonceau)



Cuando nos paramos a hacer esta foto del castillo, nos encontramos con un policía que iba paseando su caballo. Era Frances pero su familia catalana, y hablaba español. Nos dijo que no podíamos estar ahi; pero después de una amena conversación, se fue y no miro para atrás cuando hacíamos las fotos, Un tipo majo.



Que bonito el pueblo de Amboise

Marco nos enseño una “epicíerie” donde había comprado unos sandwiches, y volvimos a ella para hacernos unos bocatas sensacionales y comérnoslos en un pradera al lado del castillo, y de un barco que debía ser del bisabuelo del dueño del campo.

Estos viajes consolidan y agrandan amistades, y las ocasiones hay que celebrarlas por todo lo alto. Al lado de la piscina montanos una fiestecita con cosas que compramos, y fue estupendo. Las papeleras con los cubos de hielo, los ceniceros para los pistachos, en fin, aprovechamos mos todo !

Y como siempre, todo ello guiado por nuestra poción mágica de Panoramix que trajo Cuto, que reflexionó bastante en este viaje !


Aquí poniendo aire a mi rueda trasera, que seguía perdiendo aire. Al volver a casa, compre el Xiaomi famoso.
Ah, seguimos viendo gasolineras cerradas, pero otra persona nos explico que, al ser tan barata la gasolina en Francia, todo el mundo se lanzo como locos a comprar mas y llenar los coches, no habiendo suficientes camioneros como para llevar gasolina a todos los sitios. Nos fuimos sin saber qué es lo que verdaderamente ocurría en Francia con la gasolina.

Las motos se portaron fenomenal, 2 BMWs y 2 Harleys, como siempre.

