2024 ESPAÑA, DIA 1, MAYO 29
“Actualizado en mayo de 2026 con nueva información sobre la preparación del viaje.”
De casa al Col de Aubisque: Lola, el col sin nadie y una carretera cortada que mejoró el viaje
Había quedado con mis amigos de Luxemburgo para ir a Paciano, un pueblo en el borde entre Umbría y la Toscana que Marco, uno del grupo, conocía bien — muy bien, como descubriríamos después. Ellos venían del norte, yo del oeste, así que el punto de encuentro era Piacenza, casi en la frontera con Francia pasado Turín.
Miré el mapa, dividí la distancia en cuatro etapas y tomé una decisión importante: acababan de abrir el Col de Aubisque y no iba a desaprovechar la ocasión. La ruta estaba decidida.
Lola entra en escena
Salí de casa con mi Triumph Tiger 900 GT Pro — que desde entonces se llama Lola — en una configuración nueva: maletas laterales y la bolsa roja Ortlieb de 40 litros encima del asiento trasero, sujeta con rok straps.
Era el primer viaje largo con Lola, y la idea era exactamente esa: probar cómo nos comportábamos juntos, tanto ella como yo.

El veredicto sobre la configuración fue claro al terminar el viaje: ni las maletas solas ni la bolsa sola me convencían del todo. Después de darle vueltas, llegué a la conclusión de que lo mejor era el baúl trasero de 52 litros — que acabé pidiendo — más la bolsa Ortlieb en el asiento y una bolsa de depósito SW-Motech Yukon que monté después. Eso ya sí. Pero eso lo aprendí después.

Salí por la autovía hacia Huesca, dirección Col de Portalet por Formigal, para luego bajar a Laruns y coger la ruta del Aubisque. El día se presentaba espléndido. Sol radiante, cielo despejado.



El Col de Aubisque: el día que nadie esperaba
Los que hemos pasado muchas veces por el Col de Aubisque sabemos que es un col con carácter. Niebla habitual, lluvia frecuente, días despejados escasos. Ese fue uno de esos días.
No solo lucía un sol espléndido — es que no había nadie. Iba prácticamente solo por una de las carreteras más bonitas del Pirineo francés. De esas situaciones que uno no se merece pero agradece sin hacer preguntas.
Los letreros indicaban que el Aubisque y el Col de Soulor estaban abiertos. Lo que no vi — o no quise ver — fue el cartel amarillo que advertía que el Soulor estaba cortado por un camión que se había salido de la carretera. Eso lo aprendí cuando me lo dijo un ciclista al llegar a la carretera cortada.

Pude hacer fotos de los túneles del col y comer una ensalada arriba en el bar de la cima, donde estábamos solo unos cuantos moteros y ciclistas. En el Aubisque, con sol y sin gente, tomándose una ensalada. Hay días que salen bien.



El Col de Spandelles: el col que no sabía que existía
Al bajar me encontré el letrero de “route barrée” — carretera cortada — y una flecha señalando la única otra salida desde la cima del Aubisque.
Mientras leía el cartel, pasaron unos moteros alemanes siguiendo esa dirección. Los seguí.
El camino alternativo pasaba por el Col de Spandelles — un col del que jamás había oído hablar, paralelo al Soulor por el norte. Una carretera que no estaba en ninguno de mis planes y que resultó ser una de esas sorpresas que solo pasan cuando algo sale mal.
Sin el camión volcado, sin la carretera cortada, sin el cartel amarillo que no leí, nunca hubiera pasado por ahí. A veces los desvíos obligatorios son los mejores regalos de un viaje.



Saint Savin y la cena en el Hotel Viscos
La etapa terminó en Saint Savin, en el Hotel Le Viscos — uno de esos hoteles pirenaicos con solera, bien situado y con buena cocina. Cené en el restaurante del propio hotel, que después de un día largo al sol por el Aubisque era exactamente lo que necesitaba.
Al día siguiente: lluvia, autopista y Montpellier




Un día espléndido, sin prisas, donde disfruté como un enano con Lola
📍 Recursos y recomendaciones
Col de Aubisque — uno de los grandes del Pirineo francés. Comprueba el estado antes de salir — los cierres son frecuentes a principios de temporada.
Col de Spandelles — paralelo al Soulor por el norte. Poco conocido y muy recomendable. Si el Soulor está cortado, no es una mala noticia.
Col de Portalet / Formigal — la entrada natural desde España al Aubisque por el lado aragonés.
Hotel Le Viscos, Saint Savin — clásico pirenaico, buena cocina y bien situado para rutas por la zona.
Triumph Tiger 900 GT Pro — Lola. Para el que tenga curiosidad sobre la moto del viaje.
Rok Straps — para sujetar equipaje en moto. Funcionan bien, aunque la configuración perfecta siempre lleva un par de viajes encontrarla.

Me ha gustado mucho este blog! Ha tenido que ser una pasada!