2024 Belgica & FRANCIA, 11 y 12 DE OCTUBRE
“Actualizado en mayo de 2026 con nueva información sobre la preparación del viaje.”
Luxemburgo a Epernay por Belgica
Después de un día de descanso en casa de Cuto en Luxemburgo, nos pusimos en marcha a Epernay, en Champagne, Francia. Habíamos reservado el Hotel Kyriad hacía unos meses.
La ruta la hizo Cuto, como casi siempre, y fuimos a Francia pasando por Bélgica que fue una muy buena idea. Tuvimos un día sin lluvia donde pudimos aprovechar de la ruta al máximo.
Tiempo en moto : 281 kms en 4h34 (Google Maps por autopista) y en 6h30 en realidad, con las paradas
Dormí en : Hotel Kyriad, Epernay
Cené en : L’Oben, Epernay
Lo primero fue vernos todos de nuevo, así que inmortalizamos este momento con esta foto.

Salimos dirección a la Abadía de Orval, que es una preciosidad. Mientras nos tomábamos un café en su bar, me fui a hacer unas fotos.
Mirar el link, ya que tiene una buena historia para leer y al final hay un video interesante en español sobre la historia de esta abadía cisterciense.

Además, fabrican una cerveza que es la que yo tomaba cuando vivía en Luxemburgo, muy buena, trapista. Lo tiene todo ¡

Siguiendo por Bélgica, vi que mi puerto USB C, que cargaba mi Iphone GPS, dejaba de funcionar. Creo que pudo ser la lluvia o el agua que entró en el puerto el día que llegué a Luxemburgo bajo el diluvio.
Luego siguió funcionando, ya que la batería del teléfono dura unas 4 horas con GPS, y como seguía funcionando no le di más importancia, hasta que lo dejó de hacer.
Eso suponía volver a España … a dedo, sin gps ni mapas, como hacía ya hace muchos años.
¿Sería divertido o realmente un fastidio? —> hay que seguir leyendo !
Después de la Abadía de Orval, habíamos quedado en parar en Vouziers, donde Google maps nos decía que había un bar abierto; así, si alguien se perdía, sabíamos donde quedar; Vouziers estaba ya en Francia.

Yendo a Vouziers, pasamos por el Lago Bairon donde aprovechamos para sacar esta foto con el árbol rojo que le daba un toque especial. En este enlace se ve mejor el lago, tiene un a buena foto aqui.

Y claro teníamos que hacer el pique nique o picnic. Al final encontramos una mesa de madera típica y nos pusimos a hacer nuestros bocatas de jamón, con queso, con pan que acabábamos de comprar y un sinfín más de cosas, entre ellas una coca cola zero y agua que compramos en la panadería al pasar por Bouillon.

Después de rodar juntos unos 5 años, este año fue el que mejor lo hemos hecho. Por increíble que parezca, no nos perdimos ni una sola vez, y es que rodamos juntos, a la misma velocidad, rápido, y dejando justo el espacio necesario entre nosotros. Fue espectacular.
Por decir algo especial de como rodamos juntos, llegamos a hacer la versión larga de la ruta (siempre tenemos dos, la corta y la larga), rodeando Reims por su oeste. Creo que es la primera vez que hemos hecho la versión larga en cualquier ruta ¡
Llegamos al Hotel Kyriad donde aparcamos las motos, junto a unos Lotus que también estaban aparcados. El hotel estaba bien, sin restaurante, y nunca entendimos lo que hacían unos Lotus aparcados ahí, …, inexplicable.

Nos fuimos andando al centro de Epernay, unos 900m por la Avenue Champagne hasta llegar a su plaza más característica, la plaza de champagne (original, ¿no?) donde nos tomamos una botella de champán, como no podía ser de otra manera, antes de ir al restaurante que habíamos reservado.

Lo pasamos estupendamente, y aunque hacia frio, tampoco era una temperatura super baja, aunque íbamos abrigados.
Recuerdo que nos dieron un cocktail de frutos secos, en un vaso grande y alto, con una cucharilla, que podéis ver en el centro de la mesa, para que la usáramos para ponérnoslos en la mano y así no tocarlos con nuestros dedos; todo un detalle ¡ Nos los acabamos todos, por supuesto que si !
Imaginaros esa Avenida principal, que es donde están todas las mejores casas “madres” de champán, unas bonitas, espectaculares, y algunas no tanto.

La verdad es que se veía bastante dinero en el centro de Epernay, una región muy favorecida por su Champagne.
El restaurante fue muy bueno y nos gustó mucho. Era pequeño y con una carta corta, que se agradece, con cuatro primeros y cuarto segundos. Nos trataron muy bien excepto el jefe del local, no sé si era el dueño, cuyo trato dejaba bastante que desear.
Aquí os dejo el enlace por si un día vais al L’Oben, una opción muy recomendable.
EPERNAY a EPERNAY
Al día siguiente teníamos un programa apretado. Por un lado, la ruta que había preparado Cuto, que fue preciosa y espectacular, con picnic incluido, pero teníamos que estar de vuelta en Epernay a las 14h, ya que a las 15h15 teníamos una visita en la casa “madre” de Mercier (este link está bien)
Al quedarme sin GPS y teléfono, no tengo guardada la ruta que hicimos ese día, que aunque corta fue preciosa.



Nos dio por hacer fotos a molinos y a iglesias; bueno, ese soy más yo ya que en todos los pueblos hay iglesias que están cerradas, pero que son bonitas de ver, así que íbamos parando en algunas de ellas.



El picnic no podía faltar. Nos costó encontrar la mesa con unos bancos, pero al final la vimos en un pueblo perdido, en su entrada.

Es ya una tradición lo de los picnics, que nos deja más tiempo para ir en moto yendo menos pesados, y dejándonos más sitio para una buena cena.
Al llegar al hotel nos cambiamos y nos fuimos a ver la casa Mercier. La visita fue de 1h30, que empieza con un video explicando quien fue Mercier, y su vida. Luego bajamos a la cava y coges un trenecito que te va llevando por los subterráneos inmensos que tienen, a la vez que te van explicando cosas interesantes de sus champanes.
Finalizamos la visita con una cata de 2 champanes, uno normal y otro millesime. A mí me gustó más el primero ¡

Mercier es famoso ya que es un champán que es asequible y por lo tanto lo compra mucha gente.

Comentar por último que tanto la persona que nos guiba la visita como la somelier, las dos eran de Europa del este, por su acento … ninguna francesa, pero lo hicieron estupendamente.
Después nos fuimos de paseo por Epernay, donde nos tomamos algunas cervezas después de recorrernos el pueblo. Marco me pasó luego la foto de esta tienda de ensueño de mapas, increíble.

Acabamos en un restaurante indio, el Heera, donde cenamos muy bien. Super recomendable, ya que, desde los cocineros, los camareros y la dueña todos son indios, así que fue muy indio dentro de su inevitable adaptación francesa. Acabamos pidiendo más y más picante …
Ese día nos cruzamos con Bentleys, más Lotus, super mercedes, en fin, un montón de gente con dinero y buenos coches, que iban de fin de semana a la región de champagne, donde también vimos algunos hoteles muy buenos,
Al día siguiente, quedamos temprano a desayunar en el hotel, para asi despedirnos … que es una cosa que me gusta bastante poco y se me da bastante mal …
Ellos se volvieron a Luxemburgo, donde llegaron casi a comer, y yo os sigo contando, ya que estuve 3 días más para volver a casa.
Estos viajes son espectaculares, las rutas que hicimos fueron preciosas, fuimos de vicio todos juntos, no nos perdimos, cenamos muy bien, hicimos muchas risas y ya preparamos el siguiente viaje a finales de mayo, a los Pirineos.
¿Qué más se puede pedir?
🏍️ Moto por Europa: Pirineos, Bélgica, Luxemburgo y Champagne

Estuvo estupendo y es magnifico recordarlo!
A por el siguiente viaje!
Si, lo estuvo ! For posterity!